De transiciones

Llevo días pensando en qué contar en mi primera entrada “poslamaldición” y no se me ha ocurrido nada. Aunque si soy sincera, lo que me sucede es que no me apetece escribir sobre algo en concreto. Estoy en esa fase de bajón después de un esfuerzo intenso y prolongado. Vamos, que me está costando cambiar…

De relatos: La maldición. Epílogo: Plenilunio.

Dalit miraba nerviosa a un lado y a otro del andén. Observaba a las pocas personas que había allí, esperando que alguna de ellas fuera su contacto. Ofir y Eran solo la miraban a ella. Tenían miedo y habían depositado toda su fe en ella, su ancla a la que aferrarse, su brújula para guiarles,…

De relatos: La maldición. Parte veinticinco: Eclipse

El tiempo se movía pesado en los niveles más bajos de la ciudad subterránea. En los hogares de los tuneladores y los curtidores esperaban en silencio a que llegara el momento. Todo estaba en pausa, hasta el aire que respiraban, hasta la luz en las farolas. La señal llegaría y, entonces, se pondrían en marcha….

De cerrar historias

Soy consciente de que no he conseguido mi último propósito del año 2020: terminar “La maldición” antes de la última campanada. Bueno, qué se le va a hacer. A veces, no se puede; a veces, fallas. Yo quería cerrar la historia el 31 de diciembre, la principal, la de Raina, Laila, Yosef y Oren, pero……

De relatos: La maldición. Parte veinticuatro: Terminador

Laila no dejaba de repetir lo mismo una y otra vez, «la luz, Yosef, la luz», mientras buscaba en su portátil, en toda la información sobre el Kir Magan que contenía. —Laila, no te entiendo. —Lo he visto por aquí, estoy segura. La observó abrir archivos, desplazarse de arriba abajo a toda velocidad por los…

De relatos: La maldición. Parte veintitrés: Galicinio.

Rashîd embestía la puerta con su hombro una y otra vez. Tenía que entrar como fuera, así se rompiera varios huesos en el intento. Mejor eso que morir. Cualquier cosa era mejor, hasta quedarse sin brazo. —¡Abre la maldita puerta! —gritó y golpeó la cerradura con la suela de su bota—. ¡Ábrela ya, Oren! ¡O…

De relatos: La maldición. Parte veintidós: Madrugada

El despertador sonó horas antes del comienzo del amanecer. Yosef se desperezó haciendo un gran esfuerzo, el cansancio empezaba a acumularse, más por el peso que contenían los últimos días que por no descansar bien. Se les acababa el tiempo, nunca habían tenido el suficiente según él, pero los días pasaban uno tras otro y…

De relatos: La maldición. Parte veintiuno: Medianoche.

La luz se fue y Tarêq permaneció de pie en silencio, intentando contener todas las emociones, tomando aire por la boca poco a poco, limpiándose las lágrimas que descendían por sus mejillas y sorbiendo las que se le iban por la nariz. No sabía si lloraba de alegría o de pena, no sabía qué sentía…

De relatos: La maldición. Parte veinte: Ocaso.

Tarêq miraba y miraba la imagen de sí mismo atrapada en aquel aparato extraño. Llevaba haciéndolo minutos en silencio, sentado en una silla frente a la mesa de comer de Oren, con las manos sobre sus piernas sin atreverse a tocar el rectángulo negro. Raina estaba frente a él y Oren no dejaba de caminar…

Del último esprint

El dos mil veinte está llegando a su fin, a la última curva antes de lanzarse directo a la meta. La mayoría tenemos unas ganas terribles de decir adiós a este fatídico año, lo malo es que el que viene no tiene pinta de que vaya a mejorar demasiado, ojalá me equivoque. Como es mejor…