De relatos: La maldición. Parte quince: Dilúculo.

Antes de que la noche languideciera, debían regresar. Era algo que tenían presente, pero al mismo tiempo lo esquivaban. Cinco minutos más, solo cinco minutos, se decían. Y mientras los minutos se acumulaban, ellos permanecían donde ya no deberían estar. —Dios mío, Yosef, ¿pero a quién te has comido? —se burló Oren. —¿De qué hablas?…

De relatos: La maldición. Parte catorce: Antelucano.

¿Cuántos recuerdos de la infancia era capaz de conservar una persona? ¿Cuántos datos se olvidaban poco a poco a través de los años? Las caras, por ejemplo, no eran más que una masa borrosa, un puzzle con la mitad de las piezas. Y si no recordaba cómo era su familia, ¿se podía fiar de lo…

De vidas virtuales: Aloy, la heroína bondadosa.

Aloy es una paria de nacimiento, lo que significa que nadie de su tribu, los Nora, puede tener contacto con ella. Así que es criada por otro paria, Rost, que lo es por destierro. Siendo niña, explorando las ruinas de los antiguos encuentra un artefacto, un foco, con él puede ver cosas que los demás…

De brújulas y mapas

Arquitectos o jardineros. De mapa o de brújula. Así definen algunos a los tipos de escritores que existen, existieron o existirán. Lo que al final vienen a decir es que hay dos tipos: los que planifican todo antes de escribir y los que escriben sin más dejándose llevar por la inspiración. Son dos categorías demasiado…

De relatos: La maldición. Parte trece: Vela.

Piel sucia. Eso le había llamado. Un insulto antiguo tan poco original que hacía años que no lo oía, o al menos nadie se lo había escupido a la cara. Pero aquel cazador, ¿cómo había dicho que se llamaba?, lo había usado a conciencia, de forma despectiva, con suficiencia, el pecho hinchado, el asco en…

De relatos: La maldición. Parte doce: Nona

«Vamos, Yosef, corre. Date un poco de prisa, si lo hacemos rápido no se enterará nadie». El eco de las palabras de su hermano seguía allí, rebotando entre las copas de los árboles. Quince años después continuaba oyéndolas, pero ahora no soñaba ni tampoco era un recuerdo que volvía para atormentarle. Recorría el mismo camino…

De relatos: La maldición. Parte once: Sexta

El responsable de recursos humanos de la enésima empresa a la que acudía en busca de trabajo leía y releía su currículo en la pantalla táctil de su tablet. De vez en cuando le dedicaba una mirada de soslayo. Un breve vistazo que se había convertido en algo así como un tic, un te miro…

De relatos: La maldición. Parte diez: Tercia.

«Compruébalo, Yosef. Compruébalo tú mismo», cada día y cada noche resonaban en su cabeza las palabras de Raina. «Compruébalo, ¿qué tienes que perder?», añadía una vocecilla insistente creada por su mente. Todo, eso perdería, todo. Su vida entera, la que había padecido desde que Oren desapareció, a la que se había agarrado durante quince años…

De sueños

Mi madre tenía un sueño: una casa propia para decorar a su gusto. Cuántas veces la escuché decir todas las cosas que haría en su casa de ensueño. No pedía una gran mansión, solo algo propio que modificar a su antojo. Un hogar en el que verter sus ilusiones, espejo orgulloso en el que habitar….

De relatos: La maldición. Parte nueve: Prima.

La luz se colaba por el agujero de la cerradura. Una cerradura que se abría con una simple llave de hierro. No hacía falta más que introducirla en el lugar que le correspondía y girarla hasta que el pestillo se retirara y, después, solo quedaría abrir la puerta. Al otro lado estaba el sol, sin…