De relatos: Reinas Magas

María esperaba a oscuras sentada en el sofá del salón, tapada con una manta y mini cámara en mano dispuesta a ser disparada en cuanto apareciesen Sus Majestades de Oriente. Según sus cálculos no debía faltar mucho. A sus seis años se había propuesto conseguir pruebas irrefutables de que eso que no paraba de decir…