De morirse de miedo (I)

Hoy voy a salir del armario. “Pero, ¿qué dices? ¿Qué armario? Si ya no sabes ni dónde está”. No me refiero a esa clase de armario, sino a uno lúgubre, húmedo y oscuro. En su interior se oyen susurros y cosas reptar. Y en las paredes hay marcas de arañazos desesperados y uñas rotas incrustadas…

Del dicho al hecho

Hoy voy a hablar de un tema que no toco desde hace mucho tiempo: la literatura lésbica. “¡Pero si dijiste que eso no existía!”. Lo sé, lo sé, y sigo pensando lo mismo, más o menos. ¿Qué pasa?, todo el mundo tiene derecho a matizar sus opiniones, ¿no? Puede que crea que la literatura lésbica…