De misterios II

Tenía pendiente esta continuación sobre los misterios seriados desde hace un tiempo. Hablé sobre cuales creo yo que son las diferencias entre las tradicionales series detectivescas y las modernas procedimentales. Y, entre esas diferencias, mencioné un poco de pasada a sus personajes, cómo son y cuántos son.

Los personajes son mi debilidad, no lo puedo evitar. Si una serie tiene un personaje memorable, de esos que te llegan a “la patata”, ya tiene que ser un absoluto despropósito para que yo no esté allí capítulo tras capítulo. Hasta tal punto llega mi pasión que me dará igual que sea un secundario, como por ejemplo, la fiel amiga y escudera de la protagonista. Hasta tal punto, te diré, que si deja de aparecer mandaré la serie a hacer pimientos aunque “eso” que se que se emite sea la última temporada.

Kenzi, lo mejor de Lost Girl

Las series detectivescas conocen bien el poder de un protagonista con carisma, no en vano todo el peso de su éxito (o fracaso) se debe a ellos. Y me dirás, como todas las series no te digo, sin personajes buenos se van a la mierda. Sí, toda historia necesita buenos personajes, pero hay historias donde pesa más lo que les sucede a esos personajes, el lugar en el que suceden, las circunstancias que les rodean o el “tiempo” en el que se encuentran. Y en un tipo de serie en el cual el crimen de la semana no pretende ser más que un mero entretenimiento, un juego para el espectador no demasiado complejo y, a veces, hasta predecible, su protagonista principal es vital para mantenernos frente a la pantalla.

Por otro lado, en las series procedimentales, sin bien tienen protagonistas complejos, encantadores, magnéticos, antisociales o incluso manipuladores, no solo se sostienen en ellos porque la trama, ese drama de cada capítulo o de la temporada, tendrá la misma importancia. En «El mentalista», por ejemplo, Patrick Jean, además de casi perfecto, es un hombre atormentado por el asesinato de su hija y su mujer a manos de «John el Rojo», y su principal motivación es la venganza. Eso es lo que sostiene a la serie durante seis temporadas, por eso en la séptima y última tienen que inventarse el romance entre él y su coprotagonista Teresa Lisbon. Y digo inventarse con todo conocimiento, porque no pegaba ni con cola, en mi opinión, claro.

En cambio, «Monk», que también tiene a un hombre, Adrian Monk, expolicia y ahora asesor privado, marcado por la muerte de su mujer, el único caso que nunca ha podido resolver, como buena serie de detectivesca ligera, el foco no se pone en ese hecho, aunque se use en numerosos capítulos a lo largo de sus ocho temporadas. Sí, es una parte que define al protagonista, que nos acerca a él, pero de una forma más bien tierna. Lo importante, lo fundamental es Monk y su forma de ser: un hombre con TOC que no sabe relacionarse con las personas hasta llegar a ser exasperante y que necesita una asistente 24 horas al día. Es un desastre total en su vida pero es brillante en su trabajo.

Adrian Monk y Patrick Jane, separados al nacer.

Los grandes protagonistas de las series detectivescas son imperfectos. Son mujeres que descubren el éxito literario pasados los sesenta (“Se ha escrito un crimen”), son detectives de homicidios maduros, desaliñados, bizcos y adictos a los puros (“Colombo”), son incluso falsos médiums con más cara que espalda (“Psych”) y también, por qué no, mujeres que necesitan esconderse tras un alter ego masculino (“Remington Steele”). Podríamos ser tú y yo, mundanos, sin sex appeal, sin autoestima, con mil defectos pero con una gran virtud: el superpoder de la deducción.

Hasta hace unos años yo, entre todos ellos y todas ellas, tenía a mi gran favorita: Jessica B. Flecher. Pero llegó ella y lo dejé todo. Para mí es uno de los mejores personajes que han habitado las series patrias. Para mí protagoniza una de las mejores series españolas y extranjeras que yo haya tenido la oportunidad y el tiempo de disfrutar. «Los misterios de Laura» es genial por muchas razones. Y Laura lebrel es la más mejor del mundo detectivesco por mil y una más. Por eso se merece un artículo para ella sola y por eso…

 

…continuaremos el año que viene.

 

P.D.: Feliz navidad y próspero 2018. 😉

Anuncios

2 comentarios en “De misterios II

  1. Tengo favoritos “varios y variados”Colombo, Jessica B. Flecher…Horatio Caine, Hércules Poirot… muchos.
    Felices Fiestas para los cinco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s